Dra. Rocio del Carmen Luna Urdaibay
Dra. María Teresa Olalde Ramos
Mtro. Mauricio Alejandro Cárdenas Tapia
Editores Responsables
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
ISBN: 978-607-542-144-5
Primera edición, septiembre de 2020
Morelia, Michoacán, México.
En México existen gran cantidad de escuelas que ofertan una formación superior en danza contemporánea, sin embargo, es escueto el material que estas escuelas ofrecen que permite la reflexión sobre los procesos de enseñanza–aprendizaje más allá de los aspectos formales, llámese lenguaje, posturas o patrones de movimiento. Es hasta muy reciente fecha que la comunidad docente se ha preocupado por cuestionar una pedagogía tradicionalista, al dar lugar a nuevas experiencias con proyectos de innovación educativa, ya sean de instituciones, cuerpos colegiados, agrupaciones o profesores específicos, que refrescan e impulsan un nuevo horizonte para el desarrollo
de la danza.
En la presente investigación pretendemos generar una reflexión colegiada, que permita analizar las prácticas docentes de los involucrados, para reconocer en el hacer de día a día a aquellas que contribuyen al tránsito hacia una pedagogía constructivista o humanista centrada en el estudiante y el aprendizaje. Nos parece fundamental establecer intercambios dialógicos entre pares sobre la propia práctica y sistematizarla para favorecer el proceso de cambio pedagógico que actualmente detectamos.
Buscamos enunciar y analizar propuestas educativas para que éstas puedan ser estudiadas, aplicadas o reinterpretadas en otros contextos. También nombrar aquellos aspectos subjetivos e inherentes a la creación dancística contemporánea que hasta la fecha han formado parte del currículo oculto, tales como la capacidad de escucha, permeabilidad, conexión, emergencia y vulnerabilidad, entre otras. Consideramos que su aplicación consciente puede contribuir al tránsito de una pedagogía de adiestramiento, que considera al cuerpo como objeto de inscripción de un hacer predeterminado y ajeno a la persona (conductista, centrada en el conocimiento), hacia una pedagogía que lo considere parte de su propio proceso, reconociendo al cuerpo como poseedor de saberes que se potencializan en el desarrollo educativo (humanista, constructivista, centrada en el estudiante), lo que adicionalmente generará mayor congruencia entre la formación y los paradigmas y procesos de creación del arte contemporáneo en la actualidad.