Promoción de la atención psicológica: efectos subjetivos en relación a COVID-19

Escrito por ALEJANDRA CORONA HERNÁNDEZ. Facultad de Psicología, UMSNH.
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United Nations COVID-19 ResponsePSA: Maintain Physical Distancing, imagen tomada de https://www.40defiebre.com/donde-conseguir-imagenes-contenidos

La contingencia a raíz del covid-19 ha movilizado a todo el mundo, aunque para algunos no ha sido de la manera más positiva. Sin embargo, algo genera, ya sea temor, duda, pánico, ansiedad, desaliento, desespero, entre muchos otros.

Existen diversas opiniones y puntos de vista en cuanto al suceso, por una parte está el asunto del riesgo al contagio, en donde de alguna manera surge el rechazo por el semejante, por el temor, el asco o el coraje de adquirir el virus ante el contacto con otros. Se piensa muchas veces que se está exento de portar un mal, es más fácil pensar que "el otro está mal" antes que tomar la responsabilidad de nuestros actos.

En redes sociales se aprecia como las opiniones se dividen: desde los que están a favor del aislamiento y los que no pueden concebirlo, de ahí también surgen más ramificaciones, hay quienes necesitan salir a ganar el pan de cada día hasta los incrédulos que no prestan atención a los llamados de alerta y prevención que emiten los profesionales de la salud.

El capitalismo y la banalidad se hacen presentes también, desde las empresas que se niegan a dar descanso a sus empleados arriesgando la salud de los mismos, es irónico y devastador darse cuenta que mientras unos se esfuerzan por ganar unos pesos, a las empresas les dé lo mismo lo que pueda pasar, al final, alguien más puede realizar ese mismo trabajo e incluso por menos, así hay una lista interminable de casos.

El capitalismo vende la idea de felicidad, de libertad, de poder, no obstante actúa a la inversa, mientras proyecta esa idea va consumiendo a los sujetos, al final esa felicidad termina en deudas y no solo monetarias, se cobra con la plenitud, las horas de sueño, el descanso, la angustia e incluso con la vida.

La idea de ser productivo hasta el final prevalece y como dicen por ahí "si no duele no sirve" pero ¿hasta cuándo será prudente permitir y soportar tanta explotación? No solo de los recursos humanos, también de los recursos naturales. La ambición nos ciega -a unos más que a otros- por ello actuamos sin pensar en las consecuencias, es fácil decir "si el otro  lo hace, yo también".

Hace poco revisando en las redes sociales encontré el testimonio de una chica que expresaba haberse quebrado ante el asunto de la contingencia, la curiosidad me llevó a ver los comentarios escritos por sus amistades, esperaba ver mensajes de aliento o palabras que la animaran un poco, mi sorpresa fue que en su mayoría le escribieron cosas similares, algunos haciendo uso del chiste, pero una de ellas señaló "he bajado 5 kilos, no tengo motivación, no me da hambre… qué difícil es estar conmigo las 24 horas", en ese momento recordé la vulnerabilidad a la que estamos expuestos y a la poca atención que se pone en la salud mental.

Una vez que el confinamiento termine habrá personas que quizá necesiten de un psicoanalista o un psicólogo, ya que los sentimientos de vacío y desesperanza se hacen presentes en la población, pero es probable que pocos puedan acceder a ello ya sea por cuestiones económicas (suele ser uno de los motivos más comunes), aun cuando hay personas que se ponen al servicio de la salud mental de manera gratuita, sin embargo, un factor determinante son las resistencias que operan en cada uno.

El equilibrio que genera el proceso de análisis tampoco es sencillo, pero la "libertad" también cuesta, se paga con lágrimas, con vergüenza, miedo etc. un costo que no todos están dispuestos a pagar, pero que vale la pena intentar.

No existe el adentro y el afuera, todos estamos expuestos, es un error creernos exentos al virus y sus efectos.


 

ALEJANDRA CORONA HERNÁNDEZ

Facultad de Psicología

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

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